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La ciencia se opone al dragado

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Ro Guadalquivir a su paso por Sevilla

Ro Guadalquivir a su paso por Sevilla

07/06/2013



La ciencia se opone al dragado

La mesa redonda celebrada en La Casa de la Ciencia evidencia la oposición científica y social al dragado del Guadalquivir

 

El Dragado del Guadalquivir ha sido el tema de la mesa redonda celebrada hoy dentro de las Jornadas de Medio Ambiente organizadas por La Casa de la Ciencia junto al propio CSIC, la Universidad de Sevilla y diversas organizaciones ecologistas.


Leandro del Moral, catedrático de Geografía de la Universidad de Sevilla, hizo un análisis sobre la cuenca del Guadalquivir en el que destacó la grave contaminación que sufre el río por culpa del nitrógeno, los fitosanitarios y la erosión causada por la actividad agraria. Destacó, asimismo, que “la contaminación industrial es muy importante, pero no tan grave como en otros ríos”.


Raúl Navarro, coordinador de WWF en Sevilla, se centró en el Plan Hidrológico del Guadalquivir. Tras subrayar que el Plan pretende disminuir la contaminación y evitar la erosión y los vertidos sobre el río, recordó que la obra del Dragado del Guadalquivir cuenta con un informe científico en contra y “el rechazo del Consejo de Doñana, las ONGs y los propios arroceros”.


Para la organización ecologista, lo importante es tomar una serie de medidas para salvar el Guadalquivir, entre las que destacan el aumento de los caudales de agua dulce al estuario y la reducción de la contaminación vertida al río.


Luis Andrades, economista de la US y autor del estudio integral de la actividad portuaria en la provincia de Sevilla, indicó que dicho informe alude a la creación de empleo, pero que en su momento se tergiversó de tal manera que “se llegó a decir que el Puerto iba a generar 15.000 empleos” y que el proyecto “era absolutamente necesario para que la economía de Sevilla se desarrollara y siguiera adelante”.


Incidió, además, en que, tras haberse desechado el proyecto por su inviabilidad ambiental y económica, ha sido el propio presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla, Miguel Rus, el encargado de volver a promoverlo como dudosa medida contra la crisis.


Por último, Lola Yllescas, representante de Ecologistas en Acción, destacó que el dragado pretende profundizar el cauce tres metros y ensancharlo sesenta más a lo largo de ochenta kilómetros, algo que, subrayó, “es un movimiento enorme de sedimentos mal asentados”. Para Yllescas, se trata de “una obra insolidaria, injustificada, asocial y antiecológica” y afirmó que “en estos momentos no cabe el dragado, solo cabe salvar un estuario donde falta la luz, el oxígeno y la vida”.

Alejandro Ávila