Universidad de Sevilla. Oficina de sostenibilidad.

Disney da un paso adelante

Imágenes



Dejah Thoris, protagonista de la pelcula John Carter.

Dejah Thoris, protagonista de la pelcula John Carter.

17/03/2012



Disney da un paso adelante

La factoría de los sueños renueva el modelo de princesa y apuesta por una mujer actual, poderosa y femenina

Hace ya más de una década que Shrek rompió con todos los tópicos de los cuentos de hadas, princesas, dragones… y burros. La princesita en cuestión luchaba cual guerrero de superproducción china, tenía unos kilitos de más y digamos que no cumplía precisamente con el canon de belleza clásico.

 

Obligada por los tiempos y acuciada por la propia industria del cine, a Disney no le quedó más remedio que claudicar e ir dejando atrás los tiempos en las que las bellas damiselas debían ser rescatadas por su príncipe azul. Películas como Tiana y el Sapo (2009) o Enredados (2010) llegaban para demostrar que la fábrica de nuestros sueños infantiles era capaz de crear princesas con carácter, que no necesitaban ser salvadas por ningún galán a caballo.

 

Sin embargo, faltaba por dar el valiente paso adelante y Disney lo acaba de tomar con el flamante estreno de John Carter. La productora ha tomado a Dejah Thoris, el personaje creado por William Burroughs (Tarzán) y le ha realzado sus ropajes como “regente de la Real Academia de las Ciencias” y como princesa “entrenada para gobernar y para luchar”.

 

De ese modo, la princesa Dejah es capaz de concentrar en su cuerpo de mujer los dos estamentos superiores en los que Platón dividía la sociedad: gobernantes filósofos (poder y sabiduría) y guerreros (valentía). 

 

El gran valor de la película estriba en que Dejah es una mujer inteligente, poderosa y valiente sin necesidad de convertirse en una Dama de Hierro. Es decir, Disney va un paso más allá y admite que todas esas características son perfectamente compatibles con su feminidad.

 

Se acierta así con el mensaje que se dirige a las generaciones más jóvenes: la mujer es igual al hombre (ni inferior ni superior) y no necesita adoptar roles masculinos para tener éxito en el terreno profesional, político, o económico.

Sara M. Vallés / Alejandro Ávila