Universidad de Sevilla. Oficina de sostenibilidad.

El buitre negro retoma su vuelo

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El petirrojo, sencillo y hermoso, nos observa desde la intimidad del soto

El petirrojo, sencillo y hermoso, nos observa desde la intimidad del soto

26/09/2011



El buitre negro retoma su vuelo

Pajarito de Soto está loco de alegría: el ave carroñera ha dejado de ser una especie en peligro de extinción en Andalucía
 

En la paz de su rama, Pajarito de Soto ha visto, allá en las alturas, un majestuoso buitre negro. A nuestro pequeño petirrojo, le ha dado un vuelco el corazón… no ha sido de miedo, sino de alegría. Y es que a los finos oídos de Pajarito ha llegado una noticia que sus ojos acaban de confirmar: tras cerca de una década trabajando contra su extinción, Andalucía ha conseguido que el buitre negro vuelva a proyectar su solemne sombra sobre las sierras del sur.
 

Nuestro petirrojo siente una gran veneración por este ave de gran envergadura que durante milenios y milenios pobló casi todos los rincones de la bella Andalucía y que hace 40 años dejó de verse en las cumbres de Málaga, Granada y Cádiz.
 

Pajarito de Soto no cabe en sí de gozo: el buitre negro ha dejado oficialmente de ser una especie “en peligro” en las tierras del sur y este año surcan sus cielos 182 ejemplares de pollos volantes. El pequeño petirrojo nunca había visto tantos.
 

A Pajarito de Soto le alegra enormemente saber que hay 444 buitres listos para seguir reproduciéndose y que no tienen nada que temer, porque allá en tierra hay gente que los quiere y vela por su salud: gente que no dejará que mueran de hambre ni que nadie los envenene.
 

Los buitres negros, nos cuenta nuestro pequeño petirrojo, necesitan su espacio para reproducirse y volar sin ser molestados. La creación de espacios protegidos en diversos lugares de Sierra Morena (Sierra Andújar en Jaén, Sierra de Hornachuelos en Córdoba, Sierra Norte en Sevilla y Sierra Pelada en Huelva) ha sido vital para que el buitre negro vuelva a retomar su majestuoso vuelo.
 

Desde la paz y la cercanía de su soto, Pajarito observa también cómo se enseña a los niños andaluces a proteger uno de sus mayores tesoros: la rica biodiversidad de sus tierras y sus mares. Pajarito de Soto sabe que el Programa del Buitre Negro ha permitido que se siembre el espíritu conservacionista en 16.700 niños de 38 institutos y colegios de toda la región en los últimos nueve años. Pajarito de Soto se siente hoy muy orgulloso de su tierra: en las alturas vuela tranquila y majestuosa un ave, el buitre, que sabe que allá en tierra hay miles de niños, jóvenes y adultos velando por su prosperidad y su futuro. Pajarito de Soto siente hoy que vive en un mundo más amable, más feliz, más respetuoso.